El quinteto

Astor Piazzolla escribió música para una gran cantidad de conjuntos instrumentales de diverso tipo. Pero sin dudas el más famoso de todos y el más trascendente fue su quinteto de bandoneón, violín, guitarra eléctrica, piano y contrabajo.

Lo creó en 1960 y fue su herramienta predilecta en el proceso de construcción del Nuevo Tango, que desarrolló durante toda esa década. Los músicos que formaron el quinteto fueron todos notables y exquisitos intérpretes que Piazzolla apreciaba fundamentalmente por la capacidad de recrear su música enriqueciéndola con sus respectivas personalidades.

Piazzolla luego se radicó en Europa por unos años y dejó de lado transitoriamente el quinteto, hasta 1978, cuando lo reunió con una nueva formación, que lo acompaño hasta 1988, y que fue la que lo hizo famoso en todo el mundo. El repertorio de este nuevo quinteto, se nutrió con el Nuevo Tango de los sesenta y composiciones que incorporaron nuevas ideas, entre las que se cuentan algunas obras maestras.

Luego de su fallecimiento, Laura Escalada Piazzolla creó la Fundación Astor Piazzolla con la finalidad de continuar el legado del Maestro, y comenzó así una nueva etapa en la difusión de su música. Entre las acciones más destacadas llevadas a cabo por la Fundación tal vez la más importante haya sido la creación, en 1998, del actual Quinteto Astor Piazzolla, con cinco solistas virtuosos capaces de interpretar la vasta obra del compositor que revolucionó el tango. Los miembros de este quinteto son músicos de destacada trayectoria, que comulgan estéticamente con las ideas de Piazzolla, y que se han formado artísticamente bajo su influencia.

Con mas de veinte años de trayectoria, el  Quinteto Astor Piazzolla ha logrado un sorprendente grado de destreza interpretativa. Las obras de Piazzolla suenan nuevas y frescas como si estuvieran surgiendo directamente del pensamiento del compositor, recibiendo elogios unánimes de la prensa internacional.

Comenzó sus estudios de música y bandoneón con Rodolfo Mederos. Se perfeccionó luego en su instrumento con Daniel Binelli, Julio Pane y Néstor Marconi; también estudió en la Escuela de Música Popular de Avellaneda. Comenzó su actividad profesional a fines de la década de 1980, participando en el espectáculo de tango de Miguel Ángel Zotto, y en presentaciones con Marconi y Binelli. En 1992 acompañó a Mederos en unos conciertos en Sevilla, y allí se dieron las circunstancias como para que se quedara en España, donde permaneció hasta 1998. Durante esa estadía trabajó sistemáticamente como intérprete y estudió composición con Alejandro Civilotti, quien le recomendó cursar estudios en esa especialidad en el Conservatorio Profesional de Música de Badalona, Barcelona, especializado en música contemporánea. Entre las actividades desarrolladas en España se destaca la grabación del Concierto para bandoneón y orquesta de Piazzolla, que fue acompañado, en la edición del sello Harmonia Mundi, por los Tres movimientos tanguísticos porteños, con la Orquesta de Cámara del Teatro Lliure, dirigida por Josep Pons. Esta grabación le abrió luego las puertas para presentarse como solista en numerosos organismos, como la Orquesta Nacional de España, Orquesta de la BBC de Londres, Orquesta Gulbenkian de Lisboa, y Sinfónica de Praga, entre otras.

A su regreso a Argentina ingresó a la Orquesta del Tango de Buenos Aires, en ese entonces dirigida por Raúl Garello y Carlos García. Al mismo tiempo compartió actuaciones con Leopoldo Federico, Julián Plaza, Osvaldo Berlingieri y el Sexteto Mayor, y acompañó a cantantes como Roberto Goyeneche, María Graña, Amelita Baltar y Raúl Lavié, entre otros. En 1999 organizó un quinteto propio, con el que muy pronto grabó un primer CD, de tres que hasta ahora ha editado. En el año 2000 se incorporó por concurso en el Quinteto Astor Piazzolla con el que participó en los conciertos en Argentina y en giras europeas y latinoamericanas hasta 2017.

Con los años comenzó a utilizar su quinteto para diversos proyectos compositivos propios además de la producción tanguística.  Por caso, compuso la música para ser ejecutada en vivo durante la proyección del cortometraje mudo La vuelta al bulín, de José Ferreyra (1926), presentado en el Festival de Tango de Buenos Aires; y la música para la obra para niños, en formato de teatro musical, Las aventuras de Pipo, basada en un libro de literatura infantil de Aldo Maranca, con libreto de Miguel Galperín leído por Lucía Maranca, hermana del autor, representada en 2017  en el Centro de Experimentación del Teatro Colón.

Ha compuesto numerosas obras de cámara y sinfónicas. Participó en la edición 2018 de la Composer Conference dirigida por Mario Davidovsky en la Universidad de Brandeis, Massachusetts, a partir de la cual estrenó su obra Tres movimientos para Bandoenón y Ensamble, dirigida por James Baker. En 2019 la Orquesta de música argentina Juan de Dios Filiberto con el Coro Nacional de Jóvenes estrenó su obra para coro y orquesta La música que nos llega, sobre textos de Evaristo Carriego.  Compuso también dos óperas de cámara, Ultramarina, con libreto de Edgardo Cozarinsky y dirección escénica de Marcelo Lombardero, estrenada en 2014 en Buenos Aires, y La última comilona, basada en el film La grande bouffe de Marco Ferreri, sobre libreto de Jon Paul Laka y dramaturgia de Michal Znaniecki, comisionada para la Ópera de Varsovia y aun no estrenada.

Fue nominado a los  premios Latin Grammy (2004), al Premio Clarín a la Figura de Tango, a los Premios Ace por la música de Ultramarina, a los Premios Carlos Gardel (2014) por Mejor álbum de Tango, y en 2019 fue distinguido por la Fundación Konex con el Diploma al Mérito en la categoría de Instrumentista de Música Clásica 2019.

Actualmente continúa  al frente de su quinteto y forma parte del Dúo Mainetti – Angeleri y de la Selección Nacional de Tango. Se ha incorporado nuevamente al Quinteto Astor Piazzolla desde 2019 asumiendo la responsabilidad de bandoneonista principal.

Sus primeros estudios formales de piano y armonía los realizó con Santiago Giacobbe, notorio pianista argentino de jazz. Se perfeccionó luego en piano clásico con el concertista y pedagogo Fernando Pérez, y  en composición y análisis de la música del siglo XX con Manolo Juárez y Laura Baade. Además Guershberg destaca, en su formación, un taller de composición de tango realizado con el pianista y compositor Gustavo Beytelman, en el marco del Festival de Tango de Buenos Aries (2006), y las clases de análisis de música contemporánea tomadas con Gerardo Gandini.

Comenzó su actividad profesional muy tempranamente en los campos del jazz y del tango en Argentina, participando en numerosos proyectos. Entre ellos resulta significativa la creación del conjunto Escalandrum junto a Pipi Piazzolla, en 1999, con formato de sexteto (tres saxos, piano, bajo y batería). El conjunto, en el que actúa como pianista y arreglador, desarrolló un estilo de jazz de fuerte vínculo con  músicas populares argentinas. Luego de editar cinco álbumes, y obtener buena repercusión de prensa y público, así como dos premios Konex, y realizar numerosas giras internacionales, Escalandrum encaró la realización de obras de Piazzolla, publicando tres discos. El primero de ellos, “Piazzolla plays Piazzolla”, evidencia un ajustado manejo de la estética piazzolliana, en el que se destacan los elementos jazzísticos implícitos en las composiciones del bandoneonista; en el segundo realizaron la adaptación de la Cuatro estaciones porteñas; y finalmente, en el tercero, versionaron el repertorio vocal-instrumental de Astor, con la internacionalmente reconocida cantante Elena Roger. En esa misma línea de puesta en valor de la obra de Astor, Guershberg asumió la dirección musical y algunos de los arreglos en el álbum de María Estela Monti “Solo Piazzolla”, en el que interpreta el repertorio de milongas y baladas tanguísticas de Piazzolla, rescatando algunas obras inéditas.

Paralelamente, en el año 2000 fue seleccionado por concurso para desempeñarse como pianista en el Quinteto Astor Piazzolla, participando en numerosos conciertos y giras europeas. Por su actuación tanto con Escalandrum como con el QAP, Guershberg quedó ubicado en el centro de la escena del tango contemporáneo, lo que llevó a que participara en numerosos proyectos, acompañando a figuras como Susana Rinaldi, Raúl Lavié, Richard Galliano y Jairo, entre otros.

En 2010 Fernando Suárez Paz lo convocó para realizar la dirección musical y los arreglos de su quinteto, en el que además se incorporó como pianista, para acompañar a Ute Lemper en el espectáculo “The Lost Tango”, en el que la artista interpretó las canciones de Piazzolla junto a su habitual repertorio de compositores como Jacques Brel y Kurt Weill, presentándose en Europa, Hong Kong y Latinoamérica.

Por diversos trabajos ha recibido cinco nominaciones a los premios Latin Grammy  y cuatro de los álbumes en los que ha participado obtuvieron galardones Carlos Gardel, los más importantes premios a la música concedidos en Argentina. En mayo de 2019 ha sido declarado “Personalidad destacada de la cultura” por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Comenzó sus estudios de violín en Ashgabat, Turkmenistán. Fue elegido por concurso internacional para continuar su formación en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú y obtuvo el premio internacional “New Names” en el año 1991. Fue luego concertino de la Orquesta Filarmónica y de la Orquesta Sinfónica del Teatro de Ópera y Ballet de Ashgabat. Serdar decidió emigrar a Latinoamérica, aceptando un contrato para desempeñarse en la Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia, y asumiendo la cátedra de violín en el Conservatorio Nacional de Música de La Paz. Posteriormente realizó una intensa actividad como solista de diversas orquestas y grupos de cámara de Latinoamérica.

En 2008 comenzó su actividad en Argentina, participando en diversas orquestas entre ellas la Camerata Bariloche, la Orquesta Sinfónica de Salta y la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto.  Se incorporó en 2009 a la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires y al año siguiente fue seleccionado por concurso como solista y concertino suplente de la Orquesta Estable del Teatro Colón.

Al mismo tiempo, desde que comenzó su residencia en Buenos Aires se incorporó al mundo del tango, realizando reemplazos en las orquestas de los principales espectáculos porteños, como el del famoso Viejo Almacén.  En esas prácticas tanguísticas incorporó los modismos particulares de la interpretación del tango, siguiendo un recorrido tantas veces transitado por músicos inmigrantes que fueron conformando el perfil cosmopolita del género.

Actualmente es el violinista principal del Quinteto Astor Piazzolla. Fue convocado por su gran solvencia técnica como instrumentista, para un papel fundamental en los quintetos de Astor, que confería al violín la mayor carga lírica de las composiciones, en melodías por lo general de corte romántico y hasta “operístico”. Serdar continúa así parte de la tradición de los violines de Piazzolla, que podía incorporar violinistas clásicos, como Szymsia Bajour, o netamente tangueros como Enrique Mario Francini, pero siempre de gran virtuosismo y expresividad. Dentro de la estética piazzolliana, que se apoya tanto en el desenvolvimiento del violinista, Geldymuradov prefiere la escuela perfeccionada por Fernando Suárez Paz, tal vez el preferido de Astor en sus formaciones de quinteto, en quien encuentra un sabor gitano, muchas veces presente en los recursos interpretativos del tango.

Realizó sus estudios de contrabajo en el conservatorio “Manuel de Falla” de Buenos Aires, con los maestros Hamlet Greco y Ricardo Planas. Desarrolló su carrera de instrumentista académico en la Orquesta de Cámara Mayo, con la que realizó giras por Europa y América, y luego en la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, en la que se desempeñó durante treinta años.

Paralelamente ha desarrollado una intensa actividad en la música popular, especialmente en el campo tango, en el que se inició muy tempranamente en su entorno familiar, integrando el conjunto que acompañaba a su hermana, la notable cancionista  de tango Rosanna Falasca. Más adelante ha actuado y grabado con importantes figuras como Susana Rinaldi,  Antonio Agri, Osvaldo Berlingieri, Leopoldo Federico, José Colángelo y el Sexteto mayor, entre otros. Integra asimismo desde 1996 el quinteto de Fernando Suárez Paz, el último violinista que acompañó a Piazzolla y uno de sus preferidos. Con ese quinteto, que fue el primero auspiciado por la Fundación Astor Piazzolla, interpretó buena parte del repertorio del bandoneonista. Participó además en las giras internacionales del reconocido bailarín Julio Bocca con su espectáculo Bocca Tango. En 2017 fue parte del sexteto de Horacio Romo en una gira a Japón. Integra actualmente del trío Agri-Zárate-Falasca, dedicado al tango de cámara, con el que ha grabado el CD “Prepárense”, título de un emblemático tango de Piazzolla, presentado con éxito en Europa.

En el ámbito docente, Falasca ha desarrollado una intensa actividad de formación de jóvenes contrabajistas en Argentina y Europa. Actualmente es titular de la cátedra de contrabajo en el Departamento de Artes Musicales de la Universidad Nacional de las Artes. Integra el Quinteto Astor Piazzolla  como contrabajista titular desde 2019.

Inicialmente fue autodidacta, perfeccionándose luego en guitarra, armonía  y orquestación con Eduardo Criscuolo y en guitarra clásica con Miguel Charosky. Desde sus comienzos profesionales, a mediados de la década de 1970, se vinculó a distintas expresiones del tango contemporáneo. Comenzó a participar en las formaciones de Rodolfo Mederos, pionero de las fusiones del tango y el rock,  a partir de 1983 y aún colabora en los proyectos que lidera ese bandoneonista, que alterna estéticas tradicionales y acústicas con otras contemporáneas de instrumentos amplificados. Con Mederos participó en numerosas giras en Argentina, América Latina y Europa. En 2002 actuó como solista invitado, junto a Mederos, para interpretar el Doble concierto para guitarra y bandoneón (Homenaje a Lieja), y el Concierto de Nácar, ambos de Piazzolla, junto a la Orquesta Sinfónica de Oviedo (España), dirigida por Gregorio Gutiérrez.

En 1999 se incorporó también a los conjuntos liderados por el pianista Pablo Ziegler, quien había integrado el quinteto de Astor Piazzolla desde 1978 hasta 1989, realizando luego una prolífica carrera como uno de los exponentes más originales del Nuevo Tango piazzolliano. De la Vega participa con Ziegler en quinteto, diversos tríos y en dúo. Colaboró también con el pianista en dos puestas de María de Buenos Aires de Piazzolla, en las ciudades de Bologna y Ravenna en Italia, en 2002, y en Holanda, Bélgica y Hungría en 2004. Con los grupos de Ziegler se presentaron además en festivales de jazz, en numerosas ediciones del Festival de Tango de Buenos Aires y en giras  por América y Europa.

Paralelamente ha actuado y participado en grabaciones con numerosos intérpretes de tango, como Osvaldo Piro, Antonio Agri, Amelita Baltar, José Ángel Trelles y Pablo Mainetti, entre otros. Colaboró también en el proyecto del contrabajista Sergio Rivas, quien investigó la historia del contrabajo en el tango, plasmando su resultado en un CD en dúo de guitarra y contrabajo. Su visión personal del tango clásico se aprecia en los arreglos de su autoría para el trío de guitarras Gorosito-Cataldi-de la Vega, con el que ha registrado dos álbumes. Su amplia experiencia lo convierte en uno de los guitarristas más dúctiles de la escena del tango actual. Ha dictado clínicas y seminarios sobre la guitarra en el tango en Argentina, Suiza, Alemania, Tailandia y diversos países de América latina. Integra el Quinteto Astor Piazzolla desde enero de 2020.

Flautista de formación académica, egresado del Conservatorio Nacional López Buchardo de Argentina, donde estudió entre otros, con el maestro Oscar Piluso. Además estudió saxo, perfeccionándose, con Hugo Pierre y Andrés Boiarsky;  y se formó en composición con Gabriel Senanes. Comenzó su actuación profesional muy tempranamente, y entre otras actividades se destaca su participación en el grupo Nuevos Aires, de tango contemporáneo, muy apreciado por Piazzolla, quien convocó a sus integrantes para conocerlos y obsequiarles el arreglo de su extensa composición Quinientas motivaciones, la que luego registraron en un LP. En aquella ocasión Astor le propuso a Vat que tocara su reciente obra académica para flauta y guitarra Histoire du tango, la cual estrenó para Argentina con el guitarrista Darío Levenson, en 1985, en el Teatro San Martín.

Luego se dedicó durante un tiempo a la docencia y a escribir música para teatro, actividad a la que regresaría recurrentemente, hasta que en 1989 formó un dúo con el pianista Marcelo Macri, con el que actuó  hasta 2001. El dúo interpretaba tangos clásicos o propios, con arreglos modernos, y algún guiño hacia el jazz y la música contemporánea, en una época en que el género estaba muy poco transitado en la escena argentina, logrando muy buen éxito de público y crítica. Realizaron numerosas giras en el exterior, y por el tipo de propuesta resultó una formación atractiva para los festivales de jazz, lo que derivó en invitaciones para participar en los festivales de Granada y Caracas. También actuaron en la Cumbre Mundial del Tango en Portugal y en numerosas locaciones en Francia. Grabaron dos discos, además de registrar más de 300 micro programas de emisión diaria por la señal de cable TVA, “Vat-Macri hacen tangos”,  con colaboraciones de artistas de todo el mundo.

En 1990 fue convocado por Miguel Ángel Zotto, quien en aquel entonces conformaba pareja de baile con Milena Plebs, para encargarse de la dirección musical del renombrado espectáculo internacional Tango x 2, tarea que desempeñó durante dos años. Luego tuvo a su cargo la dirección musical de otro espectáculo de tango, bajo la dirección del legendario Juan Carlos Copes. Su multifacética actividad lo condujo subsiguientemente a la dirección musical de otros espectáculos teatrales, a participar durante dos años en las actuaciones de Mercedes sosa y a colaborar en la producción del disco Tarrés de Joan Manuel Serrat, entre otras destacadas actividades musicales.

En 1999 se vincula con Cacho Tirao, notorio guitarrista que además había actuado en el quinteto de Astor Piazzolla, con quien realiza varios proyectos discográficos, incluyendo una grabación de la por entonces ya muy reconocida internacionalmente suite  Histoire du tango, la obra que Astor le había recomendado y que había  estrenado en su país. A raíz de esta asociación con Tirao, Vat conoce a Laura Escalada, quien le propone la dirección artística del Quinteto Astor Piazzolla. Las iniciativas asumidas por Vat resultaron decisivas para el futuro del Quinteto, al sugerir convocar a músicos jóvenes, necesariamente de muy buena formación académica y con un vínculo afectivo con la música de Piazzolla, con el objeto de no solo de recrear su música original en interpretaciones que trascendieran la mera partitura, sino también de crear una escuela interpretativa que hiciera perdurar el legado. La selección de los primeros integrantes fue realizada por estricto concurso de oposición, del cual surgieron los primeros integrantes, algunos de los cuales aún revisten en la plantilla permanente del QAP, a la cual el propio Vat se incorpora cuando alguna obra requiere la participación de sus instrumentos.

Casi al mismo tiempo fue convocado por Julio Bocca  para la dirección musical de su espectáculo Bocca-Tango, que recorrió el mundo hasta 2007, año en que el prestigioso bailarín se retiró de la actividad profesional. Realizó música para teatro, cine (en filmes de Eliseo Subiela y de Alberto Lecchi) y diversos espectáculos, entre los que se destacan Tango Buenos Aires y Por amor a Sandro. Por su nutrida actividad ha recibido varias nominaciones a galardones vinculadas el teatro (premios ACE, Hugo y Trinidad Guevara), y a los premios  Martín Fierro y Sin cortes.  En 2005 realizó una nueva incursión en el tango contemporáneo con su conjunto Octango, en el que actuó como solista, interpretando música de Piazzolla.  Debe destacarse, además su dirección musical en las reposiciones de la “operita” María de Buenos Aires bajo la dirección artística de Laura Escalada Piazzolla, la primera de las cuales se realizó en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, en 2003. Se presentó nuevamente en el 2008, en  Italia y Centroamérica y finalmente en 2016 cuando participó en el Festival de tango de la Ciudad de Buenos Aires con gran éxito de público, presentándose en el Teatro Colón.

Hasta la actualidad, Vat  ha ejercido sin interrupciones la dirección musical del Quinteto Astor Piazzolla, teniendo a su cargo la incorporación de nuevos integrantes,  la elección del repertorio -destacándose la incorporación de los tesoros ocultos del catálogo piazzolliano-  y del correcto encuadre estilístico del quinteto, equilibrando la libertad creativa de los integrantes con el propósito de la  Laura Escalada Piazzolla, de promover y difundir el legado musical del maestro como música viva. Esa tarea permanente dirigida a la calidad musical, se vio complementada, a partir de 2017, con la incorporación en la producción general de Darío Vaccaro, logrando ambos una nueva sinergia que condujo a una intensa actividad internacional del quinteto y a la propuesta en curso de grabar nuevos discos, el primero de los cuales, Revolucionario, obtuvo el Premio Grammy Latino en la categoría Mejor disco de Tango.

Laura Escalada
Piazzolla

Directora General

La cantante lírica y ex conductora de televisión Laura Escalada Piazzolla conoció al maestro en 1976, durante la grabación de una entrevista. Poco después se casaron en Francia y, desde entonces, no se volvieron a separar.

En 1995, tres años después de la muerte del maestro, Laura Escalada Piazzolla creó la Fundación Astor Piazzolla para resguardar y difundir su obra.

As the President of the foundation, Laura Escalada Piazzolla has brought back the famous quintet formation, now Quinteto Astor Piazzolla, through which she realizes ongoing performances of the maestro’s works around the globe.